- Arde tu corazón donde el espanto hiela -

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22 de enero de 2015

Tus ojos críticos encontrarán exactamente lo mismo que yo encontré tiempo atrás y que desenterré para no creer en esto. ¿Ese es el problema? ¿Hay que encontrar algo negativo que rompa la pared que construimos con esfuerzo día y día? Cada paso que hago a tu lado deja una huella que nunca se va a borrar, sin embargo te preocupas en desempolvar viejas pistas, antiguas pisadas que yo olvido hasta que las descubrís vos con tu instinto de detective Sherlock Holmes. ¿Cuándo vas a empezar a creerme? ¿Cuándo vamos a construir sin que se desperdicien diez ladrillos a su vez?

Sueño en realidad

Su imagen se borraba como si fuera un holograma. Su silueta se partía en mil pedazos que se movían en diagonal hacia un lado y al otro. Su rostro, a pesar de eso, sonreía. Ella sonreía, incluso aunque ambos eran conscientes de que toda la ilusión se desvanecía, que se escapaba el sueño como arena entre los dedos. Todo había sido sólo eso, una sumersión en el océano de Morfeo. ¿Por qué tenía que despertar de su letargo, cuando todo allí era tan soñado? 

Nada había sido real y eso era lo más doloroso. Construir un deseo de la mismísima nada, de puras conexiones equívocas que su mente había creado. Estaba enfermo, enfermo como nunca había sido capaz de admitir, ni siquiera en su propio inconsciente. Y repentinamente, todo tenía sentido: cómo ella había encajado a la perfección con sus necesidades, cómo sus gustos eran exactamente iguales, cómo la camiseta de los Foo Fighters que ya le quedaba chica pareciera perfecta para su contextura física, cómo su paz combatía sus miedos, cómo nadie solía prestarle atención, como si no existiera, cómo había conseguido amarlo como nadie lo había hecho, y como siempre había deseado. Nunca había existido. Nunca un roce de manos, ni miradas cómplices, ni carcajadas que se fundiera con la brisa. La soledad lo había consumido, y en contraste, había hecho lo más fácil y surrealista: soñar.

El conflicto en sí, no había sido soñar, sino querer llevar un sueño a la realidad. 

20 de enero de 2015

shine bright like a diamond

Tiendo a contener los tontos impulsos que me llevan a capturar tu boca con la mía, suelo callar toda palabra que pretenda escaparse de mis cuerdas vocales y que se dirija hacia vos con algún matiz de confesión. Sos una ilusión, sos la plenitud que me permite conciliar el sueño. Sos la inhalación que se lleva la tristeza, a conexión que pretendo eternizar.
Me congelaría con vos en este sendero de descubrimientos y me ahogaría en el mar de tus ojos. Me enterraría en tus brazos y contaría las sonrisas de tu boca. Pero me conoces, y mi miedo a tropezar me lleva a vivir sentada en la oscuridad. Por favor, Sol, no dejes de brillar.

14 de enero de 2015

6 de enero de 2015

El problema original está en tomarse como ridículo o inútil aquello que debería ser realmente esencial, como siempre priorizándose lo urgente sobre lo importante. ¿Y si quiero gastar mi tiempo en preocuparme porque no puedo escribir nada decente y porque mi inspiración titila igual que una bombita de luz de tres años de antigüedad, en vez de alarmarme porque no puedo comprarme tal par de zapatos y tal máscara de pestañas? ¿Y si quiero pasar la tarde entera tirada sobre el césped haciendo un esfuerzo sobrehumano para mirar al Sol directamente con mis pupilas, en vez de ahogarme encerrada bajo un ventilador cubierta de oscuridad? ¿Y si decido llorar, reír, cantar, bailar, escribir, soñar, por encima del enojo, la ansiedad, los nervios, la envidia?
Ojalá la inspiración llegara con cada deseo a una estrella.

5 de enero de 2015

Siempre lo había sabido. Su inconsciente lo sabia. Una voz silenciosa, tácita, se lo había gritado cada día desde ese entonces. Nunca quiso escucharla, y las consecuencias caían sobre la mesa como cartas barajadas. Había que elegirlas.
Quizá nunca sería capaz de disfrutar realmente nada. Su regocijo iba de la mano de la perfección. Si lo pensaba un instante, sólo sonreía llevando a cabo actividades en las cuales era buena. ¿Conocía el placer por el placer? De creativa a creadora no había mucha diferencia, gustaba de crear. Ahora, la pregunta era ¿también era feliz cuando sus creaciones se alejaban de la imagen que había creado en su mente?
Porque la perfección estaba presente en todo, y no podía disfrutar de nada que ella misma no pudiera darle un punto bueno. Voy a terminar sin aspiraciones propias.