- Arde tu corazón donde el espanto hiela -

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19 de septiembre de 2014

Cierre de telón.

Que vomite su verdad como si de verdad quisiera hacerlo,
como si la cara de amigos fuera sólo cara y no realidad.
Que sueñe como si mañana hubiera un mañana,
y el sueño fuera pobre y desabrido, como todas las noches.
Que se te borre la sonrisa del rostro con una única brisa,
que la noche te acapare, te envuelva y te destruya.
Que, por una vez, aceptes que fue ella y no yo,
y aún más, que modificas la verdad para tu suerte.
Que me obligues a admitir que esta cólera  no es más
que el exceso de deseo y quererte
quererte de necesitarte en físico y alma,
y no con el corazón - ilusa creencia romanticista -.
Que la humedad en los sueños sea de saliva
y no de lo que te malhumora en el transporte público.
Que tu mano se convierta en la mía de tanto aferre,
para después soltarme e irte lejos, distanciarte.
No hay nada que sepas hacer mejor
que crear un auténtico polo norte entre nosotros.
Que me beses sólo para embalsamarme
y acompañarme en mis miedos de tormenta.
Que me respires en el cuello antes de amarme,
mientras, y después de hacerlo.
Que quemes y hieles, permanezcas, huyas,
sonrisas y furias, besos y gritos.
Tu sombra devorando la mía
y un cierre de telón.

8 de septiembre de 2014

Sam

No quiero escucharte, Evans. No quiero saber nada de tus cuentos de hadas y tus finales felices. - escupió cada palabra con una mueca de asco adornando la cara. Era la expresión de la furia y la desesperanza - Los finales felices no existen, entiéndelo de una vez. No existe el amor, ni la eternidad. Es todo ficticio, es una idea que la gente se crea en la mente para no sentirse sola. Pero, ¿sabes qué? - frunció los labios, actuando por impulsos e ignorando a esa voz que tenía aprisionada en su interior, a la que el sentido común llamaba lógica - Resulta que me gusta estar sola, Cohen. Y eso implica estar lejos de ti y tu verborragia amorosa. - Su mirada no tembló un instante, su voz no vaciló. - No existe otra Sam, no hay nada debajo de lo que ves. Así soy, no quieras cambiarme, no busques otra cosa. -

- Sam Levy.