- Arde tu corazón donde el espanto hiela -

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27 de julio de 2014

Cita number two.

"A Laura le gustaba el café excesivamente cargado. Se quedaba aguardando en la cocina mientras se hacía, con la misma necesidad que se espera un taxi después de una larga fiesta. Luego toda la piel le olía a café y a mí me bastaba con lamerle el cuello para que se me quitara el sueño. Hablaba, hablaba todo el tiempo, a veces tanto, que incluso se le olvidaba algo que decir. De hecho cuando ella se fue, cuando me dejó en el más absoluto de los vacíos lo que yo más echaba de menos era su voz. Ni su boca de fresa, ni su culo de atleta, ni sus manos de nube, tampoco su sonrisa de princesa disney, ni sus tetas de algodón de azúcar, ni su coño de océano. Lo que echaba de menos era su nombre en mi boca, sus gemidos en las esquinas del techo, su cantar en la ducha. Su grito de ira, sus palabras inventadas, su verbo deslizándose bajo mi lengua, sus adjetivos apretándome la garganta, sus absurdos diminutivos endulzando cada poro de mi piel. Nadie jamás me ha llamado como ella, nunca en la vida he vuelto a ser tan yo como lo era entre sus labios."

Del amor y otras lluvias, Ernesto Perez Vallejo.

Aay Ernesto, sos el Bécquer moderno y seco.

Cita.

"La quise como se quieren las cosas que nunca serán tuyas. Un porsche en el garaje, un mar en la ventana, un viaje solo de ida a Nueva Zelanda. La quise como se debe querer, con ese miedo anclado en el pecho de que esta vez el truco saliera mal. La amé con todo mi miedo. Si amas sin miedo, no amas realmente. Yo siempre, desde el primer día tuve pánico a perderla. La primera vez que la vi temí que al acercarme un poco más dejara de ser ella para ser otra. Porque en mi cabeza antes de que ella existiera ya la había dibujado tal y como estaba delante de mis ojos aquella noche. Y a cada paso que daba para acercarme tuve miedo a parpadear por si ya no estaba. Y cuando por fin parpadeé, tuve miedo a cerrar los ojos por si al despertar solo era un sueño. Y cuando los abría y la veía tenia miedo a tenerlos abiertos porque la realidad es que algo tan bonito solo podía soñarse y los cerraba de nuevo. Y también la veía. Y durante mucho tiempo no sabía si estaba despierto o soñando, si era real o mentira, si me la acaba de inventar o existía porque si, porque a veces la magia existe. Pero nunca me quité el miedo de encima. Porque temer perderla era mi modo de amarla. O porque ese miedo terrible era el único modo de amar a una mujer como ella."

(Del amor y otras lluvias).

Ernesto Pérez Vallejo

22 de julio de 2014

Tu juego de preguntas.

Perdamos la poesía unos instantes, que nunca se me dio esto de la elocuencia llevando de la mano a la furia. Y en estos segundos, realmente, siento mucho odio. Odio hacia mi misma (¿hacia quien sino) por no perfeccionar cada ámbito de mi vida. Ni una escritora excepcional, ni una cantante decente. Ni una bailarina llamativa, ni una lectora desesperada. Ni una romántica empedernida, ni una roca hecha vida. Ni un cerebro que no cabe en su cráneo, ni una relajada desinteresada. Ni un oso cariñoso, ni un témpano. Ni césped ni fruto. Ni cómica ni aburrida. Ni cabrona ni pacífica. Ni amor ni odio. Ni todo ni nada. Ni serenidad ni euforia. Ni llantos ni sonrisas - o quizás los dos -. Ni besos ni abrazos, ni mar ni cielo. Ni grande ni pequeño, ni sueño ni realidad. Ni arriba ni abajo.
Ni blanco ni negro.
Siempre gris.

Y aún así jugando tu juego de preguntas y respuestas.

17 de julio de 2014

Así debía ser.

Te pedí que recuerdes y lo hiciste. Ahora creo que fui injusta. No me odies, pero a pesar de todo me siento halagada y no debería ser así. Agradezco la paz con la que analizaste todo, eso me demuestra que valió la pena y que ninguna palabra fue una pérdida de tiempo. Me llevé una parte tuya, y vos una parte mía, quizá porque nos conocimos sin conocernos, y nos enlazamos sin quererlo. Incluso hoy desbordamos conexión. Es por esta parte tuya (recuerdos, anécdotas, canciones, frases) que tengo en mi, que no te voy a olvidar. Ni en mis sueños, ni en mis letras. Pero aunque vos y yo siempre nos vamos a sonreír, lo correcto está hecho y así es como debía ser.

3 de julio de 2014

Nunca creí que haría esto.

"La insostenibilidad global a la que nos conduce la civilización industrial, es el resultado de la combinación de una racionalidad científica parcelaria, y de una ética individualista insolidaria, que se despliega en las visiones atomistas de la sociedad y en las divisiones profesionales y administrativas que conocemos"

- Eduardo Luis Gorosito.

Nunca creí que iba a citar un párrafo de un libro de economía, pero me pegó.

1 de julio de 2014

Baúl de mentiras

Me he vuelto el baúl de los secretos
de personas que se han olvidado
que todo misterio
tiene su final.

Y aún peor,
me he convertido en un refugio
de indigentes de alma
que no ven las goteras de mi techo.

Tristemente me he vestido
con una coraza
firme en apariencia,
que se derriba con un soplido.

El estandarte de la fiereza
admirado por todos,
es sólo una mentira
para incentivar al mundo.

Las mentiras deben surgir
de algún baúl en especial.
Incluso aunque ese sea el mio,
y este destinada a los secretos.

Somos preguntas.

Desnúdate de toda prenda, prejuicio, gesto o ideal que te hayan impuesto y al que tu corazón no le de lugar. La búsqueda más difícil es la de uno mismo. Nos contamina la cultura que nos rodea, nos contagiamos de la enfermedad del pensamiento ajeno. Jamás alcanzaremos la pureza propia porque nos hacemos de libertad y a diferencia de lo que creemos, ambos conceptos no caminan en armonía. Poseemos la libertad de actuar como queramos, y preferir o que creamos mejor, ambos aspectos posiblemente sean imitaciones anteriormente presenciadas.
¿Qué soy? ¿Cómo soy? ¿Quién me ha formado? ¿A qué ideologías obedezco? ¿A qué grupos obedezco? ¿Qué aroma me inspira paz? ¿Cuál es mi pesadilla dentro de la realidad? ¿Qué sueño hace que despierte con una sonrisa? ¿Qué me desequilibra la mente y me ahoga el corazón?
No siempre somos las respuestas que damos, a veces somos las preguntas que formulamos. Las respuestas pueden ser o no irrelevantes y normalmente se modifican con el tiempo. En cambio, aquello que preguntamos refleja nuestras intrigas en su aspecto más puro, demuestran qué deseamos y a qué le tememos. Las preguntas que hacemos definen quienes somos.