- Arde tu corazón donde el espanto hiela -

__________________________________________________

30 de diciembre de 2014

Carcajadas y bocas

Te propongo que vivamos en una balanza, que saltemos de una pesa a la otra. Que en una sólo tengan valor los besos, y en la otra las risas. Te propongo un juego, como los juegos que siempre realizamos para pasar el rato: no dejes que ninguna pesa caiga más que la otra. No dejemos que se sume una tercer pesa que arruine esta balanza, que todo lo negativo se extinga para que no hayan factores terceros en la equivalencia.
Riámonos, y llenémonos de besos. Besos en el cuello, en la frente, sobre la mata de cabello, en los hombros y las clavículas, besos en la panza, y en la punta de la nariz. En tu nuez de adán, en mi pecho. Después volvamos a reír, recorriendo el mismo trayecto, para que tu risa haga eco en mi cuello, y mi sonrisa haga sombra en tu frente, que tu pelo me haga cosquillas en los labios y mis hombros y clavículas guarden las vibraciones de tu risa para siempre. Mi panza imitará tu cosquilleo, y tu nariz recordará la rugosidad de mi boca, la alegría de mi cantarín carcajada.
Risas y besos, carcajadas y bocas.
Que tu mirada se ponga celosa de tantas palabras ajenas a ella.

19 de diciembre de 2014

let it go

Depositó tu plenitud tras un conjunto de respiros rememorados, te guardo en su corazón. Atesoró tus risas, tus palabras, tus palabras llenas que ahora le son vacías. Te entregó su confianza, dudó pero creyó y caminó, siempre hacia adelante. Siempre ofreciéndote su mano.
Y lo soltaste.

18 de noviembre de 2014

Tengo diabetes en la genética.

Qué bella es la serenidad de saber que todo está bien. Y que incluso puede estar mucho mejor. Decis que te regalo energía negativa pero, en realidad, eso se debe a la montaña rusa que actúa como quiere. No es casualidad que nunca me haya subido a una de ellas. Escucho tanta habladuría de amor perfecto, de colores rosas pintando el pavimento, y sé que vos queres escuchar las mismas endulzantes palabras. Tengo la diabetes en la genética, no seas difícil.

7 de noviembre de 2014

Estopa - Ojitos rojos.

Canto como ladran los perros
ladro como cantan los hombres
vivo como el protagonista de un entierro
y muero en la boda de un espermatozoide.

4 de noviembre de 2014

"He pensado en ella riendo con otro, nunca lo había soportado, hoy si. Me negaba a que pudiera ser feliz si no era yo el culpable, me torturaba que tuviera un orgasmo lejos de mi nombre, me mataba imaginar que alguien le hacía cosquillas en sus diminutos pies y su risa perforaba otra garganta. He sido incapaz de colocar sus tetas en otras manos, su culo en otra cama, su coño en otra boca. De sostener sus labios en otros besos, sus ojos en otros ojos, su pelo en otro espejo.Siempre he acabado con una tristeza incapaz de camuflar cuando me ha dado por idear su vida, en otra vida.
Ni siquiera he hecho preguntas, ni a tu madre, ni a tus primos, ni al felpudo de tu casa. Cualquier respuesta iba a dolerme. He optado por la ignorancia absoluta. Por esa fantasía absurda de la esperanza. Por ese abismo profundo del por si acaso.
Te he imaginado llorando, perdiendo trenes y trabajos, buscando mi nombre en el bolsillo de tu chaqueta, mis manos en la oscuridad de tu habitación, mi voz en el silencio de tu lengua.
No he podido nunca en esta memoria mía verte sonreír. Porque tu sonrisa multiplicaba mi fracaso. Porque nunca he podido desearle lo mejor a alguien, que a su vez me estaba quitando lo mejor de la mía.
Hoy si. Hoy te imaginado sonriendo, en otra cama, en otra boca, en otra vida. Y esto no significa que te haya dejado de querer, eso pasó hace mucho tiempo. Hoy simplemente ya no te odio y supongo que es ahora, cuando empieza el olvido."

Te amo y te odio, Ernesto Perez Vallejo.

27 de octubre de 2014

Introspección en letras altas.

Hacía tiempo que no me sentía así, si es que alguna vez lo hice. Como un caminante en medio de un desierto, solo y seco. Sin verdadero oído, sin verdadera mano allí afuera. Sin abrazos calurosos, constantes, sin palabras de interés. Extraño la confidencialidad. Introspecciono y no hay nada, es ese el signo de exclamación que me asusta. Creo que he dejado que el sistema se apodere de mi y me conduzca a su antojo. No es divertida la sumisión cuando se es consciente de ella. Liberarme, no sé hacerlo. Al menos podría desatarme y huir - soy muy buena deshaciendo nudos, no tanto corriendo -. ¿Por qué he dejado que una única impresión me lleve contra las rocas? Gracias por sostenerme, pero tu sustento siempre es extraño. Quizá sigo esperando cosas de la gente. Qué error. Quizá es un fin de semana digno del Mayo francés y yo acá dejándome arrastrar por él. Una revolución sin meta se sacude dentro mío. Una guerra pacífica y dolorosa, como si en mi pecho se armara una partida de naipes prendidos fuego. Quema, destruye, pero en silencio.
El cambio de rumbo, o mejor dicho la conciencia de mismo, me ha llevado por pensamientos que no sirven. Sé que de todos necesitan ayuda a veces, el problema es que nunca voy a recibir la que busco. Son mis palabras los propios mejores consejos. La solución siempre está sofocada en algún rincón de mi mente, escarbar y encontrarla puede ser dificultoso. ¿Qué me llena? ¿Qué me da plenitud? ¿Acaso el éxito, la victoria, la perfección, los halagos? Cuan errada. ¿Por qué ya no soy feliz con la brisa de la tarde? Noto que ya no hay tiempo para oírla, o es que el tiempo que tengo para ello lo utilizo en algo más. Tengo la cabeza quemada pero desconozco por qué. Me siento atrapada en una rueda, corriendo, desgastada mentalmente. Y sólo yo corro en ella, sólo yo y mi auto-exigencia.

Brandon Lewis

Brandon Jude Lewis - 18 años - Géminis - Melómano - Tyler Posey

Crudo. Muchas veces lo han descrito como negativo, pero él se considera realista. Le gusta creer que sólo abre los ojos a la verdad. Sabiondo, tiene una opinión de todo. Aficionado a la historia, apasionado de las conversaciones profundas. Suele estar de buen humor, es jocoso y siempre remata los momentos incómodos. Aquello que le quita la alegría también le quita la paz. Es gruñón, y poco paciente. Las cosas son a su manera, o no son. Su misión imposible es disculparse. Detesta que no lo tomen enserio o que lo menosprecien. Frecuencia la superficialidad como un modo de analizar y profundizar más sus ideologías. Cristiano y pecador, con una filosofía única que puede deslumbrar o fastidiar. Vive para acomodarse el cabello y morderse la lengua en medio de una sonrisa.
Ingenioso, de buenas ideas. Arrogante, ligeramente materialista, y de buen aspecto. Le han llegado a decir metrosexual. Amante de la buena música, toca la guitarra y el teclado.
Encantador, elocuente, educado, soñador, filósofo, ágil, melómano, sonámbulo, negro y blanco.

9 de octubre de 2014

Cannábica exageración

El escritor que termina escribiendo lo que quiere, carece de arte alguna. Está en la sangre la tendencia a que las letras y palabras te lleven por caminos que no tenías en mente. Somos una suerte de Alicia en el país de las maravillas, impulsados por el deseo de perseguir algo ajeno todo el tiempo. Sin razón ni lógica, así funcionamos.
¿Qué hago hablando de C.S. Lewis y su mundo cannabico? La intención original era otra totalmente distinta. ¿Cómo se sigue un camino que se borra enfrente tuyo? ¿Cuál es la técnica para crear senderos que lleven a la victoria? Apuesto que el temor en lo desconocido está dado por la ausencia de un final predecible. Distinguir entre relevante e irrelevante, entre oportuno o no, entre la voz de la conciencia o la voz de la destrucción. ¿Cómo saber cuál es el equilibrio adecuado para no caer en la rutina, ni recibir las críticas constantes que conducen a la locura más masoquista?
No me identifico en lo absoluto con esta mirada débil y dependiente que aquí se lee. Sí, reflexiono hasta la médula, sí, soy un drama hecho carne y hueso. Pero, ¿vulnerable? Creo que aceptaría todo menos carecer de fuerza. Llevo la fuerza en mi nombre, la victoria en el apellido. Y la perseverancia en todas partes. Ya me he familiarizado con las piedras burlonas, que ya parecen hienas por sus risas humillantes. No me satisface la idea de dormir día y noche empostrada y llorando en mi mente. ¿Quién necesita de eso? ¿Quién sigue adelante así?
¿Quién ha hablado de una caída primera? ¿Por qué siempre termino deseando hablar al revés?
Es sólo escribiendo que puedo ver la magnitud real de mis conflictos, observarlo, reírme de mi exageración inicial, y serenarme.
Aún desconozco la habilidad para colocar las manecillas del reloj en su lugar, y posiblemente nunca sepa hacerlo. Después de todo, el tiempo se controla a sí mismo, no hay nada en nosotros que pueda con ello. Sostenete, respira profundo, ejercita el diafragma, y canta.

Clock

Quizás el tiempo sea nuestro carcelero en esta prisión de granos de arena, manecillas y números. El tiempo nos acecha. El problema está en tomarlo como un enemigo agresivo, asfixiante. Yo diría más que es un mal necesario. Hay miedos a que el tiempo recuerde, miedos a que el tiempo olvide. Deseos de que el tiempo nunca pase, o de que el tiempo pase ya. Existen miedos a que el tiempo nos controle, y miedo a que lo desconozcamos. Miedo a estar desperdiciándolo, a que nuestro deseo no llegue.
Puros prejuicios humanos orientados a martillarnos la cabeza como bien sabemos hacerlo. Toma al tiempo de una vez como un buen amigo, y él sabrá beneficiarte.

19 de septiembre de 2014

Cierre de telón.

Que vomite su verdad como si de verdad quisiera hacerlo,
como si la cara de amigos fuera sólo cara y no realidad.
Que sueñe como si mañana hubiera un mañana,
y el sueño fuera pobre y desabrido, como todas las noches.
Que se te borre la sonrisa del rostro con una única brisa,
que la noche te acapare, te envuelva y te destruya.
Que, por una vez, aceptes que fue ella y no yo,
y aún más, que modificas la verdad para tu suerte.
Que me obligues a admitir que esta cólera  no es más
que el exceso de deseo y quererte
quererte de necesitarte en físico y alma,
y no con el corazón - ilusa creencia romanticista -.
Que la humedad en los sueños sea de saliva
y no de lo que te malhumora en el transporte público.
Que tu mano se convierta en la mía de tanto aferre,
para después soltarme e irte lejos, distanciarte.
No hay nada que sepas hacer mejor
que crear un auténtico polo norte entre nosotros.
Que me beses sólo para embalsamarme
y acompañarme en mis miedos de tormenta.
Que me respires en el cuello antes de amarme,
mientras, y después de hacerlo.
Que quemes y hieles, permanezcas, huyas,
sonrisas y furias, besos y gritos.
Tu sombra devorando la mía
y un cierre de telón.

8 de septiembre de 2014

Sam

No quiero escucharte, Evans. No quiero saber nada de tus cuentos de hadas y tus finales felices. - escupió cada palabra con una mueca de asco adornando la cara. Era la expresión de la furia y la desesperanza - Los finales felices no existen, entiéndelo de una vez. No existe el amor, ni la eternidad. Es todo ficticio, es una idea que la gente se crea en la mente para no sentirse sola. Pero, ¿sabes qué? - frunció los labios, actuando por impulsos e ignorando a esa voz que tenía aprisionada en su interior, a la que el sentido común llamaba lógica - Resulta que me gusta estar sola, Cohen. Y eso implica estar lejos de ti y tu verborragia amorosa. - Su mirada no tembló un instante, su voz no vaciló. - No existe otra Sam, no hay nada debajo de lo que ves. Así soy, no quieras cambiarme, no busques otra cosa. -

- Sam Levy.

21 de agosto de 2014

De tu silueta sólo veo tus espaldas. El cabello escaso que te cubre la nuca, y que por momentos tus dedos acarician quizá por manía o por picazón. Afortunadamente, hay momentos en los que giras el rostro y veo una pincelada de tu perfil, y momentos en las que sólo puedo imaginar tu rostro más allá de la mata de cabello. El color de tu camiseta no encaja con tus cejas, pero las arrugas en tus manos que sostienen una lapicera que tus dientes muerden quita todo análisis negativo. Te tornas cotidianidad, vagos deseos que se olvidan hasta que llega la mañana y re-aparecen. No sé por qué fijo la atención en este ente, que después de todo, no me interesa tanto.

Te extraño, creo. Y ningún otro individuo produce nada en comparación a eso.

20 de agosto de 2014

Calíope.

Los problemas del escritor no reconocido es que, o bien habla de su naturaleza cotidiana e individualista, o es excesivamente general y nadie se identifica con él. Peco de ambas cosas en momentos diferentes. Aún peor, el escritor que cree que su fuente de inspiración está en el exterior, cuando los objetos externos son sólo los factores que movilizan ese motor en el interior que crea ideas o frases en la cabeza al que, para simplificar, llamamos donde la inspiración. 
Nunca te dije que eras mi musa, me jacté de tener otra Calíope rondando en mi pasado. Erré en la declaración, además de caer en cuenta de que la inspiración no lo es todo, y que prefiero tenerte en mi piel y hueso antes que en lo abstracto de mi mente.
Debería agradecerte, o quizá juzgarte, por expandirte en mi, por ir conquistando todo a tu paso, por ganarte cada canal de sangre hasta mi corazón. 

Follow me down - The Pretty Reckless.

Since I met you I've been crazy 
Since I've been with you I've been lost 
You make everything see hazy 
Love comes with such a cost 

Have I lost my mind? 
Have I lost my mind? 
Have I lost my mind? 

Follow me down to the river 
Drink while the water is clean 
Follow me down to the river tonight 
I'll be down here on my knees 

Poltergeist.

La cruel verdad es que el fantasma que te asustó una vez dejará su huella en tu serenidad para toda la vida. Una vez que has sido superado, creerás que todos te podrán superar. Miedos volviéndose realidad, espíritus materializándose. Quizá sea mejor en todo, en particular en ello en lo que resulta similar. Lo triste es agradecerle a la distancia su existencia, porque crees que es lo único que consigue que seas vos y no ella. No, no tiene por qué ser así, pero ese tipo de poltergeist (estilo Peeves, en particular por lo irritante), no te dejará en paz hasta dar en el clavo.
El salvavidas de considerarte peculiar, especial, como te definieron una vez, se destrozó. ¿Qué beneficio hay en una ventaja que ha sido alcanzada por otra persona? "Sos muy segura". Y toda la muralla de Berlín haciéndose añicos por un puto nombre.

13 de agosto de 2014

Genevieve Accolti, fragmento.

Quizá Genevieve había sido engendrada en un sueño, o al menos eso aparentaba siempre que se mantuviera en silencio. La piel tersa y delicada, los enormes ojos verde musgo que podían atravesar cualquier cosa con una mirada, unas pestañas capaces de alcanzar el cielo, las mejillas despiertas y rara vez sonrojadas - nada conseguía sonrojar a Genevieve - y un oscuro cabello que daba gruesos giros mientras caía tras su espalda. A pesar de ser exóticamente bella, lo que más atraía de la joven era su boca. Nadie, en su sano juicio, podía pasar por alto ese par de rojizos labios carnosos. A veces, los fruncía ligeramente para demostrar superioridad, otras veces los entreabría para dejar ver una blanca sonrisa - posiblemente falsa - y otras, en cambio, alzaba sólo una comisura de la boca, y con ese sencillo gesto sus libidinosas intenciones ya estaban a la vista.
Era un enigma el que con tanta belleza pseudo angelical, una palabra escapándose de sus labios te enviara directamente a arder en el infierno más furioso. Su hablar era signo de horror, fuera lo fuera que sus cuerdas vocales expresaran, caminaría perpendicularmente a cualquier pensamiento comunal. Su voz sonaba a herejía, a rebelión, y a sexo. Al menos, la mayoría de las veces.
 - No comprendo la estupidez de la valentía, y aún menos la tendencia global a jactarse del coraje como si fuera la mayor virtud. ¿Qué sucede con los soldados inexpertos que perecen en la guerra, con los que deciden enfrentar a delincuentes armados, incluso con los perros callejeros que, creyéndose ágiles, cruzan la calle y mueren a causa de un choque?
Todos alaban su bravura o se compadecen de su infortunio. Já, detestable humanidad conformista. Afortunadamente, yo no me detengo en esos comentarios facilistas. ¿Acaso la objetividad se ha perdido? Nadie los critica sólo por respetar los "desagradables finales". Más facilismo, más condescendencia surrealista. La valentía es una mierda. La astucia siempre tendrá mayores beneficios, todo astuto busca oportunidades y las encuentra; y oportunista, es mi segundo nombre. -

27 de julio de 2014

Cita number two.

"A Laura le gustaba el café excesivamente cargado. Se quedaba aguardando en la cocina mientras se hacía, con la misma necesidad que se espera un taxi después de una larga fiesta. Luego toda la piel le olía a café y a mí me bastaba con lamerle el cuello para que se me quitara el sueño. Hablaba, hablaba todo el tiempo, a veces tanto, que incluso se le olvidaba algo que decir. De hecho cuando ella se fue, cuando me dejó en el más absoluto de los vacíos lo que yo más echaba de menos era su voz. Ni su boca de fresa, ni su culo de atleta, ni sus manos de nube, tampoco su sonrisa de princesa disney, ni sus tetas de algodón de azúcar, ni su coño de océano. Lo que echaba de menos era su nombre en mi boca, sus gemidos en las esquinas del techo, su cantar en la ducha. Su grito de ira, sus palabras inventadas, su verbo deslizándose bajo mi lengua, sus adjetivos apretándome la garganta, sus absurdos diminutivos endulzando cada poro de mi piel. Nadie jamás me ha llamado como ella, nunca en la vida he vuelto a ser tan yo como lo era entre sus labios."

Del amor y otras lluvias, Ernesto Perez Vallejo.

Aay Ernesto, sos el Bécquer moderno y seco.

Cita.

"La quise como se quieren las cosas que nunca serán tuyas. Un porsche en el garaje, un mar en la ventana, un viaje solo de ida a Nueva Zelanda. La quise como se debe querer, con ese miedo anclado en el pecho de que esta vez el truco saliera mal. La amé con todo mi miedo. Si amas sin miedo, no amas realmente. Yo siempre, desde el primer día tuve pánico a perderla. La primera vez que la vi temí que al acercarme un poco más dejara de ser ella para ser otra. Porque en mi cabeza antes de que ella existiera ya la había dibujado tal y como estaba delante de mis ojos aquella noche. Y a cada paso que daba para acercarme tuve miedo a parpadear por si ya no estaba. Y cuando por fin parpadeé, tuve miedo a cerrar los ojos por si al despertar solo era un sueño. Y cuando los abría y la veía tenia miedo a tenerlos abiertos porque la realidad es que algo tan bonito solo podía soñarse y los cerraba de nuevo. Y también la veía. Y durante mucho tiempo no sabía si estaba despierto o soñando, si era real o mentira, si me la acaba de inventar o existía porque si, porque a veces la magia existe. Pero nunca me quité el miedo de encima. Porque temer perderla era mi modo de amarla. O porque ese miedo terrible era el único modo de amar a una mujer como ella."

(Del amor y otras lluvias).

Ernesto Pérez Vallejo

22 de julio de 2014

Tu juego de preguntas.

Perdamos la poesía unos instantes, que nunca se me dio esto de la elocuencia llevando de la mano a la furia. Y en estos segundos, realmente, siento mucho odio. Odio hacia mi misma (¿hacia quien sino) por no perfeccionar cada ámbito de mi vida. Ni una escritora excepcional, ni una cantante decente. Ni una bailarina llamativa, ni una lectora desesperada. Ni una romántica empedernida, ni una roca hecha vida. Ni un cerebro que no cabe en su cráneo, ni una relajada desinteresada. Ni un oso cariñoso, ni un témpano. Ni césped ni fruto. Ni cómica ni aburrida. Ni cabrona ni pacífica. Ni amor ni odio. Ni todo ni nada. Ni serenidad ni euforia. Ni llantos ni sonrisas - o quizás los dos -. Ni besos ni abrazos, ni mar ni cielo. Ni grande ni pequeño, ni sueño ni realidad. Ni arriba ni abajo.
Ni blanco ni negro.
Siempre gris.

Y aún así jugando tu juego de preguntas y respuestas.

17 de julio de 2014

Así debía ser.

Te pedí que recuerdes y lo hiciste. Ahora creo que fui injusta. No me odies, pero a pesar de todo me siento halagada y no debería ser así. Agradezco la paz con la que analizaste todo, eso me demuestra que valió la pena y que ninguna palabra fue una pérdida de tiempo. Me llevé una parte tuya, y vos una parte mía, quizá porque nos conocimos sin conocernos, y nos enlazamos sin quererlo. Incluso hoy desbordamos conexión. Es por esta parte tuya (recuerdos, anécdotas, canciones, frases) que tengo en mi, que no te voy a olvidar. Ni en mis sueños, ni en mis letras. Pero aunque vos y yo siempre nos vamos a sonreír, lo correcto está hecho y así es como debía ser.

3 de julio de 2014

Nunca creí que haría esto.

"La insostenibilidad global a la que nos conduce la civilización industrial, es el resultado de la combinación de una racionalidad científica parcelaria, y de una ética individualista insolidaria, que se despliega en las visiones atomistas de la sociedad y en las divisiones profesionales y administrativas que conocemos"

- Eduardo Luis Gorosito.

Nunca creí que iba a citar un párrafo de un libro de economía, pero me pegó.

1 de julio de 2014

Baúl de mentiras

Me he vuelto el baúl de los secretos
de personas que se han olvidado
que todo misterio
tiene su final.

Y aún peor,
me he convertido en un refugio
de indigentes de alma
que no ven las goteras de mi techo.

Tristemente me he vestido
con una coraza
firme en apariencia,
que se derriba con un soplido.

El estandarte de la fiereza
admirado por todos,
es sólo una mentira
para incentivar al mundo.

Las mentiras deben surgir
de algún baúl en especial.
Incluso aunque ese sea el mio,
y este destinada a los secretos.

Somos preguntas.

Desnúdate de toda prenda, prejuicio, gesto o ideal que te hayan impuesto y al que tu corazón no le de lugar. La búsqueda más difícil es la de uno mismo. Nos contamina la cultura que nos rodea, nos contagiamos de la enfermedad del pensamiento ajeno. Jamás alcanzaremos la pureza propia porque nos hacemos de libertad y a diferencia de lo que creemos, ambos conceptos no caminan en armonía. Poseemos la libertad de actuar como queramos, y preferir o que creamos mejor, ambos aspectos posiblemente sean imitaciones anteriormente presenciadas.
¿Qué soy? ¿Cómo soy? ¿Quién me ha formado? ¿A qué ideologías obedezco? ¿A qué grupos obedezco? ¿Qué aroma me inspira paz? ¿Cuál es mi pesadilla dentro de la realidad? ¿Qué sueño hace que despierte con una sonrisa? ¿Qué me desequilibra la mente y me ahoga el corazón?
No siempre somos las respuestas que damos, a veces somos las preguntas que formulamos. Las respuestas pueden ser o no irrelevantes y normalmente se modifican con el tiempo. En cambio, aquello que preguntamos refleja nuestras intrigas en su aspecto más puro, demuestran qué deseamos y a qué le tememos. Las preguntas que hacemos definen quienes somos.

15 de mayo de 2014

Combate con tus palabras de furia
pero más combate con tu lengua
es tu mejor espada, tu mejor señuelo,
la única manera de cantar victoria.

28 de abril de 2014

Revelación

Yo quería decirle que era mi mundo entero, que dominaba mis sentidos, que soñaba con sus ojos cada noche. Quería confesarle cuánto de su voz robaba mi aire, todas las veces que su sonrisa contaminó mis intenciones, acobardándolas, echándolas atrás. No he dejado de dar pasos en el camino equivocado.
Ella sólo atinó a reírse de mi cuando, entre balbuceos, se dio cuenta de mi verdad. La vergüenza me envolvió como un torbellino, desvíe la mirada, bajé el mentón, y deseé que la tierra me devorase. Con cuidado casi burlesco, alzó mi rostro con sus dedos finos, y aún con una sonrisa plasmada me permitió ver una pincelada de la pintura de su vida. "Yo no amo, y nunca lo haré. Ésto que sientes es sólo una ilusión, y desaparecerá con el primer canto de la mañana. Jamás he creído en eso que burdamente llaman amor, si existe o no, no lo sé, pero sé que no es para mi."
Y ahí supe me había mentido. Ella siempre había sido quien guiaba nuestro destino, quien afirmaba saber lo que hacía y sentía. Pero en ese momento, en esas últimas palabras, comprendí que su vida era una mentira. Quizá hubo una duda en sus ojos intensos, o un temblor en su labio inferior. Quizá su sonrisa cargada de excesiva inmunidad fue la que la delató, o las palabras que eligió, pero ya no podía engañarme. Fue casi una revelación, sus recuerdos disponiéndose ante mi para revivir junto a ella su pasado. Y se desnudó sin darse cuenta, y me mostró lo peor de sí.

Entonces la besé. Si iba a amarme o no, si mentía o no, no lo sabía, pero aunque aquel fuera el último o el primero de muchos otros besos, sería el que más recordaríamos.

24 de abril de 2014

Pequeñas satisfacciones.

Elegir el momento correcto para hablar,
y las palabras justas que decir.
Respirar el aire puro del campo,
y bajo la sombra de un árbol leer.
La música adentrándose en mi pecho,
y el agua caliente cayendo tras mi espalda.
Sacar a la niña que tengo guardada,
hacerla convivir con mi mujer interior.

El aroma a chocolate en la ropa,
tu boca en mi boca,
y tu presencia en el colchón.
La luz filtrándose por la ventana,
que me despierte cada mañana,
que su calor se confunda con tu calor.

La sinceridad dominando el mundo,
las muecas como método de comunicación.
Las miradas siendo los mejores amantes,
las sonrisas, amores de estación.
El bullicio quedándose en silencio,
el silencio descascarándose en ruido.
La paz adueñándose de los transeúntes,
que no consiguen paz en ningún sitio.

Prepararte un café por la mañana y
antes de ir a trabajar,
respirar tu aroma una vez más.
Permanecer en tu piel con un beso,
en tu mente como un recuerdo,
y en tu corazón con un te quiero.

El Sol golpeteando mis mejillas,
y una brisa que no me vuele la falda.
Las risas ajenas instalándose en mi alcoba,
para recordar que aún reina la felicidad.
Perderme en la broma de una anciana,
sonreírle a Francisca, que sus ojos habla.
Desaparecer en el rostro de algún hombre,
y volver ante el llamado de la cotidianidad.

Quiero verte de nuevo,
y cuando la Luna flote sobre el techo
tocarte y alcanzar el cielo.
Murmurarte al oído secretos,
palabras que sólo tu entiendas,
y desmayarnos tras las últimas caricias.

22 de abril de 2014

Antes que el Sol cuelgue sus alas.

Decime que ves cuando me paro frente a vos
qué refleja el espejo de tus ojos.
¿Ves alas tras mi espalda?
¿Ves una aureola sobre mi?
No hay en mi espejo
una visión angelical.
Sólo yo, mis ojos,
y una sonrisa de fácil inestabilidad.
Podría decirte qué es
lo que me gustaría ser:
una guerrera sin armas,
que usa la valentía de sus palabras.
Una mujer de paso firme,
que no pierde la inocencia
la voz suave y brillante
que martille tu cabeza.
No sé lo que soy,
si soy de vos, si sos mio,
si en el canto nos perdimos,
si entre miradas nos quisimos,
si en silencio nos vimos,
o si entre besos existimos.
Volaré si me lo pides,
te llevaré al cielo conmigo.

Portarse mal.

El grito de justicia que no se escuchó
me declaré culpable de pretensión
pretensión de verdad,
de respeto y de bondad.
El guardapolvo con polvo
hecho harapos.
Oídos sordos, dolor,
violencia y temor
de ellos, no nuestro
miedo transformado en poder,
en actos inhumanos,
en sueños rotos.
Nombres secuestrados,
violados, y asesinados.
Creencias picaneadas,
tu aprendizaje boicoteado,
secuelas que no se fueron
y no se irán.
Cicatrices en la Memoria Nacional.
Voces calladas que jamás
pero jamás volverán a hablar.
Voy a decirte la verdad, compañero
de haber estado allí
también me hubiera "portado mal".

9 de marzo de 2014

Tormento de alma.

El viento es el tormento que vive en mi alma, sacada afuera cada vez que abro la boca. Una hoja seca, sin vida ya, se desprende de una rama que ha sido atacada por ese viento feroz, durante minutos que parecieron siglos. Inestable, esa hoja se desliza entre las ráfagas de miedo, dejándose llevar. Cada azote invisible es un golpe bajo a su resistencia, a su cuota limitada de valor.
Hace días que en este firmamento gris no se ven señales del esperanzador brillo del Sol. Solo hay frío y soledad. Y una lluvia que comienza a descender como miles de estacas enemigas del césped. Enemigas de mi, muestras efímeras de mi dolor.
Aquí sentada, con lápiz en mano, comparo mi entorno de horror con lo que aqueja a mi mente. Veo inseguridad en las débiles hojas que se dejan llevar; mi cobardía en un Sol que se esconde; mi ineficiencia en este día inútil, mi confusión en este viento de aura oscura que viene y va sin rumbo alguno; mis errores en esta canaleta que se bloquea por la basura; y en la lluvia estrepitosa, estas lágrimas que no abandonan mis mejillas y que me inundan el pecho y ahogan mi corazón.

Quizá sólo esté exagerando. Seguramente sólo esté exagerando y ésto no sea más que un poco de melancólica lluvia con sabor a disputa, y un viento sonoro con aroma a nostalgia.

6 de marzo de 2014

50 verdades.

1 - Nunca aprendí a hacer globos con el chicle.
2 - Detesto la lluvia, me pone histérica.
3 - Soy práctica, y espero que los demás también lo sean.
4 - Amo tocarle la nariz mojada a los perros.
5 - Vivo ansiosa, y por eso vivo comiendo.
6 - Soy excesivamente quejosa cuando estoy enferma o me duele algo.
7 - Tengo un carácter de mierda, pero pocos lo conocen.
8 - Detesto que me digan qué hacer.
9 - No soy amante de la carne, si la puedo evitar, mejor.
10 - En una canción, lo que más me importa es la voz y la letra.
11 - Vivo intentando perfeccionarme. Y eso es horrible.
12 - Me gusta mucho cocinar, pero no lo hago frecuentemente.
13 - Admiro la sinceridad.
14 - Una vez que alguien se me mete en el corazón, me cuesta mucho sacarlo.
15 - Así mismo, no es fácil ganarse mi cariño y mi confianza.
16 - Detesto perder tiempo en cosas que no valen la pena, como en arreglarme.
17 - Admiro la belleza de las cosas simples.
18 - Cortazar es, probablemente, mi escritor favorito.
19 - Adoro las sagas de fantasía y ciencia ficción, incluso aunque sé que no debería leer esas cosas a esta edad.
20 - Me hago la anti-amor, pero hay cosas que me pueden mucho.
21 - Las buenas intenciones es uno de los valores que más me importan.
22 - Me gusta casi todo tipo de música.
23 - Quisiera saber hablar inglés a la perfección, y tener varios títulos.
24 - Nunca me jodió que me llamaran "nerd". Sí me jode que crean que no hay nada más bajo ese fanatismo a leer.
25 - Siempre disfruto de una conversación profunda y elocuente.
26 - No hay nada mejor que te jueguen con la mente y las palabras.
27 - No tengo un cantante ni una banda favorita.
28 - Cuando era chica creía que era adoptada. Lo creía fervientemente y lloraba mucho.
29 - Sí creo en el amor para siempre.
30 - Me re gusta hacer origami.
31 - Tiendo a hacer listas con cosas que tengo que hacer o comprar.
32 - Algún día voy a saber bailar break dance y voy a cantar rete bien.
33 - Tengo muchas filosofías de vida, pero no estoy regida por todas ellas.
34 - Soy toda una pisciana. Sí, creo bastante en el horóscopo.
35 - Los duendes son horribles, no me gustan.
36 - El mejor regalo material que me pueden dar es un libro.
37 - Tengo días en que hablo como facultativa, y días en los que soy un pibe.
38 - En mi vida anterior fui un hombre, lo tengo re claro.
39 - Siempre jodo con que tendría que haber nacido hombre, pero amo ser mujer a pesar de todo.
40 - Creo en el inmenso poder de las palabras. Y el que crea lo contrario, es un tarado.
41 - Soy un poco manipuladora, lo sé, me di cuenta. Pero no es tan fácil notarlo.
42 - Parezco la mina más determinada del mundo, y soy tremenda boba a veces.
43 - Soy absolutamente directa, si quiero algo con muchas ganas, voy a ello sin vueltas.
44 - Estoy harta de perder amistades.
45 - El amor es hermoso. El amor es una mierda. Las dos cosas a la vez.
46 - Amo que me rasquen/ hagan masajes en la espalda.
47 - Me gusta dar masajes en los pies.
48 - Sí me gustan mis rulos, y sí me gusta mi lunar arriba de la boca.
49 - Le tengo miedo a la separación de mi familia.
50 - Intento no esperar nada de nadie, sé que eso sólo termina en decepción.
51 - Hago una verdad más porque me la re banco.

20 de febrero de 2014

Te revivo para morir con vos.

El manto siniestro y moteado de la noche se ha ido a dormir ya, irónicamente. La moneda de oro, cual magnificencia, acude a nuestros ojos tras el llamado de los animales. El trozo de tela blancuzca colisiona insistente contra el vidrio, y entre los resquicios de sus temblores puedo observar el avance augusto de la mañana. Es sólo un momento, una situación. Una imagen tan bella, la aurora matutina besando la grama del jardín. Despido con una sonrisa aquella escena que me ilumina y giro sobre mi mismo, la cama cruje bajo el peso de mi cuerpo. Mi cuerpo, y el tuyo. Mis retinas beben de tu silueta desnuda, cubierta de a ratos por un retazo de nube lisa y suave. Te imagino en el cielo, donde la primer brisa de la mañana juguetea con el polvo, lo posee y lo libera entre sus giros vacilantes. Te ves sutilmente efímera presa de los sueños y las verdades del inconsciente, pero me basta con acariciarte una mejilla para sentirte real. Sólo un vistazo y olvido la majestuosidad del exterior. En tu rostro matinal, en tus párpados hinchados y en los remolinos de tu cabello, admiro la perfección. En la curvatura de tu boca encuentro al viento, quiero besar el viento y perderme en su olor. Me envuelvo con tu aroma y, una vez más, te revivo para morir con vos.

13 de enero de 2014

Títulos y nombres.

Hay mucha etiqueta hoy en día. La mujer es mujer, el hombre es hombre, y cada uno puede ser lo que quiera y es plenamente libre de serlo. La gente etiqueta mucho. Tenemos la necesidad de ponerle nombre a las cosas, a las personas, a los estereotipos. Sólo un título. Y sino lo hacemos, nos sentimos desesperados. Necesitamos encasillar todo porque sino, eso que no encasillamos nos resulta desconocido y le tememos a todo aquello que sea desconocido.