- Arde tu corazón donde el espanto hiela -

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19 de diciembre de 2012

Mi yo de antaño.

Observo mi reflejo en este sucio espejo que me muestra una imagen que no corresponde al día de hoy.  Me veo a mi misma con dos años menos, con una madurez menor y el cabello más largo. Mi piel es llana y mi corazón más grande pero está más cerrado. Mi mente va más rápido que ahora y mi espalda no me duele. Mi desinterés casi no existe y el miedo al amor está en su auge, me sorprende ver cómo se han derrumbado esas dos paredes actualmente.
En esta imagen ficticia estas a mi lado, sonriendo también con el cabello largo, con los ojos redondos y la sonrisa intacta. Pegadas una a la otra, inseparables. Idénticas. Observo a mi lado, en mi carne y hueso y en tu lugar hay un vacío que hiela y una brisa que estremece cada sentido.
Aprendí a acostumbrarme a chocar contra tus barreras, ya no me duele sino que lo asumo con serenidad. No puedo obligarte a nada, no perdonarás mi error y viviré con esa culpa. Yo me equivoqué y no supiste entender. Supongo que es lógico, pero aprendí ya a no hacerme tanto drama y a respetar tu decisión en vez de presionarte a tomar una elección de mi conveniencia.

Eso sí, esa imagen en el espejo jamás dejará de estar dentro de mi, por eso jamás olvidaré todo lo que vivimos y el sentimiento que alguna vez te tuve. Estarás en mi corazón siempre, como una cicatriz que deja moraleja. Ahora sé cuánto dolor da perder a un amigo, ahora sé cuánto hay que cuidarlos. Y espero que ahora sepas, también, que nunca voy a dejar de estar para vos a pesar de todo.

14 de noviembre de 2012

Una pirueta más, el show va a terminar.

Me gustaría tener tantas personalidades que no puedo decidir una. Es por esto que sufro esta locura errante de no llegar a ninguna parte. Humilde, inteligente y cruda, no se puede todo en una. Y me pinto una sonrisa porque me fascina la alegría, pero detesto los errores. Una sola caída y las lágrimas confunden la sonrisa. Soy un payaso triste que aprendió a caminar con las manos, porque los pies le duelen de tanto tropezar.

12 de noviembre de 2012

Salta la banca, frases.

- Increíble ♪


Un parche para mis heridas;
La cima en la montaña de la vida:
Lo encuentro todo en su sonrisa.

Y he sentido en la vida
Mil emociones distintas.
Pero, juro, ninguna llegó tan lejos
en mi alma.

Y es el ángel que le escapó a Dios de las manos
y a la tierra ha venido a parar.
Es peligroso mi mundo,
pero te voy a cuidar.

El sueño que no fue soñado;
La mujer que nadie se ha imaginado:
Me encierra en su sitio encantado.



- Hay que saber ser ♪ 


Quisiera saber si es frecuente encontrar
Al que lucha fomentando la bondad.

Y responde, siempre, con una sonrisa

Si se presenta una adversidad.

Hay que saber ser flor mientras vuelan guadañazos.
Ser princesa sin un rey que te estreche entre sus brazos.
Saber ser un ángel en un infierno permanente
Ojalá que la vida me siga presentando gente,
con un grado mínimo de tu sensibilidad.
Para así poder creer que, aún hoy puede haber honestidad.




- Búsqueda ♪


Puedo vivir buscando la belleza 
En las palabras con que se expresa mi alma
No resignarme y seguir soñando 
Aunque mis sueños sólo sean pesadillas. 
Podré morir sin encontrar jamás 
Eso que eclipse mis ganas de seguir buscando. 
Porque en LA LUCHA se refleja el alma
Y en el alma, la integridad.


- No hay ♪

No hay más que una certeza angustiante 
Que desconsolada, grita que no... 
Que no hay nada igual a vos. 

No hay cerveza más rica que aquella 
Que posada en tus labios yo pude beber. 
No hay caricias de iguales pericias 
Ya no quiere otras manos mi piel. 




- Soldado ♪
Y así me siento por estos días:

Como Sansón en una drástica sesión de peluquería.

Nunca sentí congoja similar.

Siento la furia de una impotente lluvia que ya no ha de mojar.

La tristeza de un tema olvidado;
el desconsuelo de un pentagrama que ha sido abandonado.


- Tren al Edén.

Noche explotable del mes de Diciembre. 
Y el verano asomando su vientre. 
Un ego sobrevolando la atmósfera. 
y la prudencia dentro de una bóveda

Una histeria innecesaria, 
así como descabellada, 
abandoné cuando te vi. 
Sentí estragos en el pecho, 
del más loco frenesí. 
Abundancia de promesas
y una súplica de ayuda 
para ir juntos a la luna. 

Pasional como sutil 
me arrebataste el cielo y lo adornaste
Y con el tiempo me enseñaste 
Qué es el amor, y que en la cama no hay restricción. 
Hoy sé que no debe existir 
placer como admirarte reir. 
Nunca va a haber otra mujer que me ame así. 

Si ves que hago todo a prisa 
vas a ver una sonrisa 
cuando esté por concluir. 
Lo hago para estar más tiempo 
donde siempre soy feliz: 
en tu espalda, que este día, 
ha de ser andén del tren 
que me lleva hasta el edén

Y yo voy a sonreir 
mientras las sábanas que cubren nuestros cuerpos. 
no dejen escapar el fuego 
que se encendió por nuestras pieles haciendo f r i c c i ó n. 
Arraigados de pasión: 
tendré que enterrarme en el Sol 
para volver a sentir ese calor.


- The Fábula ♪

Mi a n s i a d a alegría se ha convertido en hecho. 
No tiene límites este amor: esta locura no tiene techo.



Has hecho de esa roca de nuevo un corazón. 
Voy perdiéndome en tu boca. Es así: soy feliz en tu estación.

7 de noviembre de 2012

Perfil number two.

Porque la dualidad vive en ella, como el oxígeno en la sangre. Es infantil y madura, ingenua y corrompida, abrumadora y altruista, inteligente y torpe, sincera y engañosa, delicada y violenta, afectuosa y distante, soñadora y realista, romántica y sencilla, orgullosa y modesta, agradable y desagradable, escritora y lectora. Blanca y negra. Amante y amada. Amiga y enemiga. Buena, y mala. Pues por algo es un pez, no, dos peces. Los dos peces que forman Piscis. Por algo vive en dos mundos, en dos realidades. Donde es una reina en uno, y una mendiga en otro. Así es, dual, casi como Geminis, casi como el Ying y el Yang. Pero no, Piscis, Tatiana. Ésta es ella, la chica de la agradable sonrisa rota y las tristes lágrimas de alegría.

Prófuga.

Se me esconde la inspiración entre las venas, ya no fluye la gota de creatividad en la sangre roja y caliente, ha salido de ella, se ha armado un camino distinto hacia el exterior. Quizás está creciendo clandestinamente en algún sitio, alimentándose de experiencias que no valoro lo suficiente. Corretea fugitiva, escapándose de mis manos. Perseguida, creo capturarla por momentos y vuelve a fugarse, a desaparecer como arena entre los dedos. Jugando el rol del policía y el ladrón a la vez, me busco en mi interior sin ningún éxito. Son meses, uno tras otro, pero el elixir no aparece. ¿Cuantás semanas he estado para escribir este simple párrafo, esta unión de palabras sin mucha coordinación entre sí? ¿Qué le pasa a mis neuronas? ¿Por qué mi mente se seca? Desesperación es la palabra clave, inutilidad la evidencia puesta en bruto. Mi inspiración prófuga subiéndos a las copas de los árboles más altos, lejos de mi alcance.

16 de octubre de 2012

Juicio final.

El día del juicio acercándose en la oscuridad de la noche, rodeando la superficie de su contextura mesuradamente, como una ameba. Libertad asfixiada por un nylon sujeto, el miedo que crece como ladera de montaña. Falta el momento donde todo colapse, expectativa constante al acto atroz.
Los nervios insulsos, sordos, que llevan a movimientos equívocos. Temblores, sustos, desesperanza.
La luz se ha ido, y no volverá. Azotado por el destino herido profundamente. No existen casualidades, el espejo se rompió, y la sal cayó. No existen casualidades. Mala suerte, adiós.

7 de septiembre de 2012

La frase anhelada.

Una caricia mutua de besos que pareció infinita, un beso que se extendió y que rompió el récord de lo prolongado. Dulce, suave, como si fuera el primero y el último a la vez, el más anhelado, el más sereno. Una mano pequeña acariciando el cabello corto y oscuro, otra mano sobre la melena castaña que caía rebelde sobre los hombros, acariciando esos rizos que se perdían sobre la oreja. Un aliento a familiar corrían entre ambas bocas, el aroma de las palabras que se sofocan, de la espera por el momento indicado, perfecto. Tras aquellos minutos que parecen años las bocas se separan, los rostros se distancian para observarse mejor. Se miran a los ojos, como más de una vez. Una ve esos iris oscuros y duros que le causan tanto misterio, uno ve esos iris castaños más claros, grandes y redondos, que una vez que comienzan no pueden dejar de llorar. Las palabras salen atropelladas de su boca, el corazón le late muy fuerte y los pulmones pretenden destrozarle las costillas.

Te amo.

Y un silencio de segundos que es concluído con una sonrisa serena y de felicidad. Sonrisa de alivio que sabe al ave puesta en libertad.

31 de agosto de 2012

Siempre en mi alma.

Todavía hay veces que te extraño, veces en las que decir tu nombre me raspa la garganta. Todavía hay veces en las que pienso cuánto me arrepiento, en las que me pregunto si las cosas podrían haber sido diferentes. Todavía sigo esperando tu llamada a cada hora, sigo esperando que abras los párpados tras cada siesta. Pero tu siesta fue eterna aquella noche del 13 de marzo, y no vas a volver a despertar. Odio sentirme hipócrita al respecto, pensar que en su determinado momento fue todo tan confuso, me resultaba difícil definir lo que sentía hacia vos, pero ahora lo tengo muy en claro y creo que, raramente, jamás te lo puso en duda. Te quiero. Y te voy a querer siempre, porque vas a estar siempre en mi corazón y en mi mente, en mis lágrimas y en mis sonrisas. Tengo un tercer angelito ahora que me cuida desde arriba y me aconseja seguir, que me da fuerza y guía mis pasos. Los siento conmigo aunque no estén, los siento en el alma. Nunca van a ser arrancados de ahí.

El dolor que me inspira...

...Y la felicidad que sólo ocupa tiempo.

21 de agosto de 2012

Monólogo de identidad.

Cada individuo conoce de antemano sus defectos y virtudes, sus características, sus preferencias, sus gustos y disgustos. ¿Cuántos de esos individuos conoces que hagan un relato sobre eso? Probablemente sean pocos, y formaré parte de esa minoría.

6 de julio de 2012

Sentirme orgullosa.

Me siento mal. Me siento lo suficientemente mal como para no poder usar metáforas ni frases elocuentes. No puedo, no quiero. Por primera vez en mucho tiempo voy a escribir a la criolla, quizás hasta sea mejor así, quizás hasta llegue mejor a la gente de esta forma. Quizás me exprese mejor y me saque toda la mierda de encima. Me enorgullece decir que soy sincera, que jamás me guardo algo, que digo todo lo que pienso de la manera más sutil que tengo para hablar. Pero hace unos meses esa sinceridad se me fue de las manos, propasó el límite. Hablar de mis intimidades siempre fue una vergüenza, hoy en día es como hablar del clima. En un principio era divertido, llenaba de adrenalina las arterias, sacaba sonrisas y fascinaciones en más de uno. Ahora es distinto. Quizás soy repetitiva, demasiado atrevida, desubicada, y hasta muy detallista. No tengo límites, y ahora lo noto. Nunca me limite ni pensé en hacerlo. Una campana llamó mi atención y me golpeó la frente contra una pared. "Ya es tarde para cambiar" dije, y me arrepentí. Nunca es demasiado tarde para volver al camino correcto, para hacer las cosas bien. Seguiré siendo sincera, seguiré admitiendo si me lo preguntan, seguiré siendo confianzuda con quienes merecen mi confianza. Pero me limitaré, es un buen consejo lo voy a seguir. Me voy a limitar si no quiero estar en desacuerdo conmigo misma, si no quiero que me falte equilibrio. Lo haré sólo porque quiero sentirme orgullosa.

Jamás olvidar.

Entonces, los dos concordamos en que jamás la olvidarás y jamás lo olvidaré, ¿cierto?

24 de junio de 2012

Alegrías quiméricas, faltas de bondad.

A aquellos que buscan un hombro en el cual llorar, unas palabras sin sentido, un abrazo fuerte que llegue al corazón, una promesa de mejora injustificada, y una sonrisa halagadora y negociadora de la verdad, a aquellos debo decirles que no les seré útil jamás. Me veo obligada a decirles que no sirvo para prometer sin saber, que no diré que todo mejorará de no saber que será así, que no me gustan las ilusiones falsas y que, ante todo, un abrazo jamás me parecerá suficiente. Un mal no se mejora con abrazos y nada más, un pesar busca soluciones, un individuo busca el bienestar. Siempre iré al grano, siempre estaré, pero seré realista y no repartiré alegrías quiméricas, faltas de bondad.

18 de junio de 2012

Amarte -

Me imaginé todo un futuro con vos, y a decir verdad, un sillón solo en la sala de estar no está nada mal.
Competí mil y un juegos con vos, es otra la realidad, decirte que no ya es imposible, sos otra debilidad.
Apareciste y desaparecí, fui otra, fui de nuevo yo. Fui vos, fui señor, fui mil cosas de sopetón.
Te quise, te odié, te necesité, te descarté. Te presencié en mi presencia, a mi presente a mi presenté.
Suspira una vez más, llamame entre la oscuridad de la noche. Pronuncia mi nombre en sueños.
Mi imaginación no declinará, sos el ideal que esperé cada día de mis pasados años.
Tiembra, grita, patalea, revélate. Muere, vive. Amáme. Ya no soy capaz de otra cosa.
No soy capaz de otra cosa que no sea amarte.

14 de junio de 2012


Cosa linda me trajo la vida
que no necesito más.
No le importa si tengo plata o si no
y no deja de cantar.
Quiere estar en la ventana
y le dice al que sea dejame bailar,
que le preste la guitarra
y no sabe la alegría que me da ♪

No tenes una ligera idea de lo que te quiero Martín, gracias por aparecer en mi vida novio ♥

Eso es lo tuyo, ese es tu estilo.

Natural. Así te gusta describirte cuando te ves al espejo. Ni maquillajes excesivos ni accesorios decorándote, ni prendas costosas o a la moda. Una sonrisa sencilla y un cabello desenredado. Prolijidad, delicadeza, femeneidad, no. Rebeldía, desorden, descuido, no. Es un punto neutro entre todo, una mezcla de desastre con orden, de mujer con hombre, de correcto e incorrecto, de perfecto e imperfecto. Es lo natural, común. ¿Qué es llamativo de eso, entonces, si es común? Pues que lo cotidiano ya no existe. Y todo lo que antes era original pasó a ser común. Y lo común, tan común, ¿es original? ¿Es extraño? ¿Es único? Tal vez, pero sigue siendo comun. Así te gusta describirte cuando te ves al espejo. Natural.



Cuota limitada.

Pasaste de tener problemas de furia a no poder enojarte con nadie. ¿Y tu carácter? ¿Es un acierto o un error? La ira está, contenida, aplacada, relegada. Nadie puede contigo, nadie puede pisarte, podrás ir una o dos veces detrás de alguien y ahí te quedarás. Hace tiempo que dejaste de ser el perrito faldero de quienes no son tus amos. ¿Permitir que te insulten, que te falten el respeto? Jamás. ¿Será una exageración? Quizás. ¿Tienen razón? Casi por completo. ¿Es eso suficiente? No, en lo absoluto.

Podrán tener razón, pero allí estarán las grietas de tu orgullo que te dejarán pedir perdón, podrán tener razón, pero nunca será suficiente. Si yo puedo ser amena, entonces los demás también. Si yo puedo acallar la rabia, los demás también. Es un trato igualitario, mutuo, o la desigualdad quiebra la balanza y el equilibrio desaparece. Podré soportar mucho, pero todo tiene su cuota limitada.

16 de mayo de 2012

Distinta.

¿Por qué los cambios se asemejan con algo malo? ¿Por qué una transformación personal tiene la obligación de ser magníficamente buena, u horrorosamente mala? ¿Por qué debe ser un salto hacia adelante o hacia atrás? ¿No puede, acaso, ser un salto en el mismo lugar? Estoy cambiando, estoy pensando distinto, estoy expresándome de una manera diferente, lo sé, lo admito. Estoy saltando en el lugar una vez más; pero la esencia no se pierde, el aroma de locura perdura en cada exhalación de mis pulmones, en cada risa que se escapa como ametralladora, en cada lágrima fugitiva de mis ojos. Sigo siendo yo, distinta, otra, pero yo.

19 de abril de 2012

Tormenta de discusiones.

Al principio veías la tormenta a tu alrededor como muy lejana, ajena a ti por más que rondara a centímetros de tu cuerpo. Escuchabas los silbidos del viento, sus secuelas frente a sus ojos, pero no las sentías en carne viva. Veías a tus vecinos ser destrozados, aniquilados, atacados. Pero no era tu tormenta, no era tu desgracia. Estabas harta de escuchar esas discusiones de ventiscas, y te alejabas un paso tras cada segundo. Pero se apresuró, se adelantó y te ganó de mano. Ya no puedes escapar del torbellino, ya no puedes dejar de lado las discusiones. Ya no puedes ignorar lo que pasa a tu alrededor, es hora de enfrentarlo. Estas atrapado y la única solución es adivinar la solución.

Ser valiente.

Jamás fui la que sofoca, la que permanece serena. Nunca fui primero racional y luego impulsiva, siempre daba el paso inicial cargada de furia y el arrepentimiento venía luego. Ahora que procuro cada palabra, que opaco cada sentimiento colérico en un rinconcito oscuro de mi, que callo para no hablar de más, justo ahora que todo debería ser mejor, sólo empeora. Ahora que intento ser valiente y no llorar, que intento ser un poco inteligente, llegué a mi límite de paciencia. Me harté de intentar ser valiente. Me harté de ser fuerte, me harté de mantener la calma. Y temo por la tormenta

4 de marzo de 2012

Algún día lo vas a hacer, el diario-blog-virtual-real. Te conviene hacerlo.

29 de febrero de 2012

Miedo.

Y tenes miedo de nuevo. ¿Dónde queda esa valentía de la que tiendes a hablar? Miedo de las pérdidas y de sus consecuencias, miedo a la edad, miedo al cambio, miedo a equivocarte. Miedo al amor, miedo a decepcionar, miedo a tropezar. Miedo a dejar de lado las cosas realmente importantes.
Miedo, miedo, miedo.

27 de febrero de 2012

No te ilusiones.

Como siempre, es recurrir a las palabras para ganar seguridad, para acomodar ideas desacomodadas. 

No te ilusiones. Sé que es pedirte imposibles, como rogar peras al olmo. No te ilusiones. Aunque sé que todo parece perfecto, que él parece perfecto. No te ilusiones. No apresures las circunstancias, los actos, los sentimientos. No te ilusiones. Esfuma o disimula la sonrisa cada vez que escuchas su voz. No te ilusiones. Elimina el escalofrío cada vez que pronuncia tu nombre. No te ilusiones. Recuerda que todo puede desaparecer, que las palabras de la historia se pueden deshacer. No te ilusiones. No dejes todo por una aparición. No te ilusiones. No deposites confianza extrema, conoces las consecuencias. No te ilusiones. No te iluisiones.

Después de todo eso, creo que es estúpido gritarme que no me ilusione. ¿No está hecha la ilusión ya?

16 de febrero de 2012

Fucking fear.

Estas asustada, quebrantada. Con un miedo insostenible, incalculable. La ansiedad te recorre de pies a cabeza, hambre de respuestas que son nulas, que se escapan con la brisa. Interrogantes que te carcomen el cerebro, que te destruyen las neuronas, que te maquinan segundo tras segundo, apresurada, como si tuvieses un tiempo determinado para encontrar las respuestas. Casi escuchas el caer de los granos de arena en el interior de un reloj mental. Escurridizos, tortuosos. La sangre te fluye caliente, las venas parecen explotar. Miedo a cuestiones de la vida de lo más básicas, que uno toman como si fuese sólo una sencillez. Para ti es el peor pecado del mundo. No es avaricia, no es gula, quizás esté relacionado con la lujuria pero tampoco lo es. ¿Amor? ¡Qué insulto para mis ideales! ¿Cómo estar enamorada? Es una ecuación que jamás iguala, una posibilidad de lo más hipotética, una idea que se tiene por tener, pasajera y espontánea, sin justificación alguna. Y no, no estás enamorada, son las hormonas, la necesidad de cariño, el vacío y la curiosidad hacia el sentimiento. Que los demás confundan amor con enamoramiento va más allá de mi. El amor es una relación de afecto que se construye con los años, con las experiencias, con el conocimiento de la otra persona, con las pruebas de la falta del engaño y la traición, con la atracción inigualable, con el respeto mutuo y el escaseo de rutina. Más el enamoramiento es típico de los impulsos adolescentes, del sentirse diferente y nuevo ante una experiencia moderna, de la necesidad de etiquetar todo y de creernos maduros y listos, de no poder dejar de pensar en una persona en particular, y que el mismo pensamiento nos produzca sensaciones no vividas con anterioridad. Enamoramiento, tan banal y común en la joven sociedad de ahora, hasta podría decir que lo comienzo a vivir. O quizás sea una simple jugarreta de mi sistema hormonal.

Jodidos estrógenos.

¿A dónde se fue el cariño?

Tu parte pisciana no iba a esfumarse porque sí. ¿No te extrañaba ya que ante todo lo que te rodea ni una lágrima se escapara de tus ojos? Te sorprendía, te desquiciaba. Te sentías como la peor basura: todos nerviosos, preocupados, atentos, buscando soluciones y ayudando lo más posible. ¿Y vos? Recién llegada de un viaje que lo continúas con más encuentros. ¿Dónde está tu sentido de la familia, del amor, del respeto? ¿Dónde está esa empatía por la que siempre te caracterizan? ¿Dónde quedó tu preocupón cariño? Y sí, te preocupan. Te preocupan más ellos que la causa de preocupación principal, que lleva tu sangre y se parece más a ti que el resto de tus familiares. Y aún así nada, por descender de ella debería ser mayor tu angustia principal. Forjaste una opinión errónea, te equivocaste al discernir, y ahora te cuesta de esos ideales conseguir un afecto sincero. ¿Qué te queda? Acompañar desde el punto frío, desde la lógica, y no en el sentimiento aunque es lo que más anheles, por lo menos hasta que el calor del amor caliente tu corazón de nuevo.

29 de enero de 2012

La de.

La de la misma cara, la de los olvidos, la que nunca crece, la que finge ser madura, pero la de siempre.